
Ideal para: Edificios corporativos · Residencias de alto perfil · Instalaciones gubernamentales · Sucursales bancarias · Embajadas y consulados
Un vidrio estándar no detiene un impacto balístico ni resiste intentos de intrusión forzada.
Ante un impacto, el cristal convencional se fragmenta en esquirlas que representan un peligro adicional para las personas en el interior.
Cristales que aparentan protección pero no cuentan con la composición ni el espesor para resistir amenazas reales.
Múltiples láminas de cristal con grosores específicos para máxima resistencia
Unión con butiral de polivinilo (PVB) que absorbe la energía del impacto
Película de seguridad interna que distribuye la tensión a lo largo de toda la superficie
Barrera eficaz contra impactos de alta intensidad
Mantiene integridad estructural incluso bajo condiciones extremas
Adaptación a las necesidades específicas de cada proyecto
Varias capas de cristal con grosores específicos que maximizan la resistencia y minimizan el riesgo de fracturas ante impactos de alta intensidad.
Capa intermedia con adhesión excepcional que une las láminas y absorbe la energía del impacto, reduciendo significativamente el riesgo de rotura.
Distribuye la energía del impacto a lo largo de toda la superficie, evitando concentraciones de tensión y garantizando la integridad del cristal en condiciones extremas.
Diseñamos soluciones completamente personalizadas. Cuéntanos tu reto y creamos la solución.